14 Sur » A 54 años del Riñihuazo: Valdivia, el sur y lo que pudo haber sido
Redes sociales 14 Sur

A 54 años del Riñihuazo: Valdivia, el sur y lo que pudo haber sido

Publicado el 30 Jun 2014
Por :

 El terremoto más grande de la historia corre por nuestras venas

riñihuazo5Muchos lo han escuchado nombrar más de una vez, muchos saben de qué se trata y otros tantos quisieran olvidarlo. Hace 54 años la tierra se remeció bajo nuestros pies como nunca lo hizo antes y las consecuencias fueron fatales. Además del mega terremoto que azotó a Valdivia y parte del sur de Chile en 1960, con una magnitud de 9.5 en escala de Richter, un gigante silencioso amenazaba con dejar varios pueblos sepultados bajo el agua, es ahí donde nace la leyenda de un suceso que marcó un antes y un después en la historia de  nuestro sur… EL Riñihuazo.

Mayo de 1960, 15:12 hrs en Valdivia,  como los mismos viejos cuentan se sintió un “chancacaso” que remeció todo el suelo bajo sus pies, olas inexplicables formadas por la tierra botaban todo a su paso, pero la furia de la madre tierra no terminaría ahí.

Parte del  cerro Tralcán se desplomó provocando un colapso de 3 puntos de bloqueo barroso sobre la olla hidrográfica del Río San Pedro, que une los lagos Riñihue, Panguipulli, Neltume, Calafquén y Maihue. Luego de esto y durante varias semanas de bloqueo comenzó a subir el nivel del caudal del Lago Riñihue, amenazando con inundar y hacer desaparecer varios pueblos bajo al agua y el barro.

Tal como comentó Francisco Ruiz, mecánico tractorista que sobrevivió al suceso, los hombres del lugar rápidamente comenzaron a planear maniobras para salvar sus vidas y sus comunas o sectores, ya que la amenaza de inundación era cada vez más inminente “Saqué un tractor de mi trabajo y se juntaron como 30 para empezar a limpiar y a trabajar, cualquier máquina era bienvenida mientras ayudara”.

Mientras el miedo se apoderaba de una gran parte de la población, ingenieros y trabajadores intentaban salvar a su gente a pala y maquinaria, sin embargo, y tal como relata Juan Carlos Sáez, hijo de uno de los ingenieros que idearon el plan para salvar parte del sur, “No estuvo ausente la idea de dinamitar estos tranques de cerro que se habían formado y darle nuevo curso al rio, pero si lo hacíamos se generaría una avalancha inmediata, por eso se optó por crear canales y el agua iba haciendo el resto del trabajo, el hombre trabajó utilizando las fuerzas de la naturaleza”.

Se crearon cauces pequeños que permitían la liberación lenta y paulatina de las aguas entre los 3 tranques que se habían formado producto del deslizamiento de tierra, luego del mega terremoto de mayo.

Pedro Castro, técnico en abastecimiento y recolector de fotografías, contó que “Desgraciadamente el barro era demasiado licuado y todo se hundía, en vez de que el tractor trabajara había que trabajar recatando las maquinarias, ahí se creó un canal para que el agua vaya limpiando a su paso, porque la maquinaria ya no pudo hacerlo”.

 Mientras los hombres trabajaban, la lluvia y el viento hacía difíciles las labores, tanto así que el 18 de junio de 1960 las condiciones climáticas detuvieron el trabajo de las faenas, la operación de desagüe del lago Riñihue no se realizaría hasta el 26 de junio de ese mismo año, cuando comenzarían a sacar agua por el tranque número 3, (el más grande formado por el cerro caído). De esta forma tardarían 2 o 3 días en terminar esa faena y comenzarían con poco escurrimiento de agua para ir deshinchando los lagos.

Finalmente y luego de retomar los trabajos, el agua comenzó a tomar su curso normal y es así como un grupo de hombres salvaron a punta de pala las comunas cercanas a los lagos del sur de Chile, un trabajo persistente, que ayudado por la naturaleza, salvó a cientos de personas de lo que pudo ser una gran tragedia.

Es verdad que muchos murieron, pero también es cierto que nosotros podemos estar aquí gracias a los héroes del Riñihue.

Ahora, cuando le pregunten ya sabrá que decir, eso es un alivio para el alma de tantos trabajadores que hicieron posible el salvataje del sur.

Por Rocio Oyarzún

(Agradecimientos especiales por la colaboración a Pablo Muñoz Matamala y su equipo, realizadores del documental titulado “El último héroe del Riñihue”)