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Mascotas accidentadas: parte II

Publicado el 14 Abr 2014
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veteYa en la primera entrega de este artículo en el mes de marzo, revisamos las consideraciones a tener presente en caso que nuestra mascota fuese mordida o atropellada. En esta segunda parte y final, detallaremos los peligros de algunas sustancias y elementos comunes que podrían encontrarse en nuestro hogar y signifiquen una amenaza para ellas.

En caso de envenenamientos.

Las mascotas son curiosas  y los cachorros aún más. Los venenos a los que están expuestos pueden ser de fácil acceso para ellos si no se tiene cuidado. Hay venenos que no tienen antídotos, otros en lo cuales no se puede inducir el vómito y otros requieren lavados gástricos. En algunos casos, es el mismo dueño quien causa la intoxicación.

Raticidas. En la mayoría de las casas hay cebos para ratones, aunque vienen con amargante, no siempre este amargante es efectivo para evitar que sean ingeridos por una mascota. Los cebos actúan 4 días después de ser ingeridos, por lo tanto, los síntomas se van a presentar después de 4 días y en los más modernos, después de una semana. Si sospecha de ingestión llévelo de inmediato a su veterinario para que reciba el antídoto. Entonces no deje los cebos a merced de sus mascotas. Guárdelos si le sobran en tarros que no puedan abrir y en altura. Si va a colocarlos, que sea en sitios por donde no deambula su mascota y con algún elemento aislante como son los tubos plásticos duros y largos.

Cebos para caracoles. Son extremadamente tóxicos y no tienen antídoto. Se caracterizan por ser dulces (son tóxicos para el ser humano, así que cuidado con los niños). Los síntomas son convulsiones e hipertermia. Si sospecha que comió, tiene menos de una hora para evitar la digestión del veneno, es mortal.

Analgésicos y antiinflamatorios de uso humano.

Los gatos y perros son extremadamente sensibles a los antiinflamatorios y analgésicos de uso común en humanos. Todos tenemos pastillas antiinflamatorias o analgésicas, pero las dosis pueden ser mortales para nuestras máscotas.

El paracetamol produce daño en hígado llegando a insuficiencia hepática, que es cuando el hígado no es capaz  de funcionar y el individuo requiere un transplante de hígado o muere.  No se usa en medicina veterinaria porque las mascotas no pueden eliminarlo de su organismo.

Diclofenaco sódico, no se usa en medicina veterinaria porque produce insuficiencia renal aguda  y la mascota puede morir dentro de tres días.

Ketoprofeno e ibuprofeno, se usan en medicina veterinaria, pero las dosis usuales en humanos son muy tóxicas para las mascotas, por esa razón existen formulaciones especiales para ellas.

Aspirina o ácido acetilsalicílico, puede producir úlceras gástricas y, al igual que todos los antiinflamatorios, disminuye la agregación de plaquetas y predispone a hemorragias graves.

Algunas plantas ornamentales pueden ser tóxicas para las mascotas, sobre todo si tienen látex. Otros elementos como juguetes plásticos, calcetines y ropa interior, pañales y toallas higiénicas, moldes de queques, guantes de construcción, zapatos plásticos y de cuero, anzuelos de pesca, bolsas con basura, pueden constituir un elemento de obstrucción intestinal que necesitarán cirugía abdominal y muchos exámenes para su resolución.

En el caso de los gatos, los hilos de costura, cordones, lanitas, hilos de pescar, pueden significar alteraciones graves del intestino como intususcepción, donde una parte del intestino se introduce dentro de sí mismo llegando a morir el tejido y producir una peritonitis.

Entonces, los peligros no sólo están fuera de la casa sino también dentro de ella. Cuide que no tenga acceso a elementos peligrosos y sáquelo a pasear con cadena o tirador, le va a hacer bien a su mascota y usted hará ejercicio.

Si tiene dudas o desea algún tema de su interús, escríbanos en facebook o acérquese a la Clínica Veterinaria Los Fundadores, con gusto le aclararemos sus dudas y le orientaremos lo mejor posible. Un abrazo y será hasta la próxima edición.

Por Dr. Juan Luis Moreno Olivares.

Cirujano y Odontólogo Veterinario.

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