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El lenguaje del agua

Publicado el 15 Ago 2013
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waterY sus propiedades…

Científicamente está comprobado que la intencionalidad de las palabras tienen enorme impacto en nuestro cuerpo el cual está constituido en un 70% de agua.

Gracias a las reveladoras investigaciones del científico japonés Masaru Emoto realizadas en 1999, hoy en día se sabe que el agua está viva y responde con lenguaje propio a las emociones.

El doctor, descubrió en exhaustivas pruebas de laboratorio que el agua tomada en arroyos de montañas formaba bellas estructuras moleculares, en contraste con los cristales deformados que ofrecen las muestras del agua estancada o esterilizada de grandes ciudades.

Su trabajo consistió en demostrar los efectos tanto de asociación o distorsión molecular que tienen los agentes externos en todos los seres vivos, cuando estos son sometidos a emociones negativas o expresiones positivas, tomando en consideración que sus composiciones se basan principalmente de agua.

Para ello, Emoto fundamentó su estudio en la recopilación de fotografías de cristales de hielo que se formaban a partir de  muestras de agua provenientes de distintas partes del mundo, con lo que logró evidenciar que las partículas que conforman la molécula de agua tienen memoria y responden.

El procedimiento que utilizó consistía en poner 50 tipos de agua en 50 cajas Petri diferentes y estas colocarlas en un congelador a -20º centígrados durante tres horas. El resultado demostró que la tensión superficial forma gotas de hielo en las cajas alrededor de un cristalesmilímetro de distancia de la superficie, dando como resultado cristales diferentes dependiendo del agua con que se haya trabajado.

Lo primero que observó fue que el agua de la ciudad de Tokio, era un desastre ya que no se logró formar ningún cristal por completo, a diferencia del agua natural que, sin importar de dónde proviniera, formaba figuras perfectas.

Con el objetivo de profundizar sus investigaciones, continuó exponiendo el agua, primero, a la música para lo cual se colocó una botella con agua destilada de una farmacia sobre una mesa entre dos parlantes a un volumen moderado, y comprobó la diferencia entre los cristales de hielo sometidos a la música clásica, con el heavy- mental. Por ejemplo; la sinfonía 40 de Mozart creó cristales hexagonales delicados y elegantes a diferencia de los sometidos a música violenta que formó compuestos fragmentados.

Más tarde continuó experimentando, para ello se escribieron palabras o frases en pedazos de papel y se enrollaron alrededor de una botella con agua, que luego se congelaba y finalmente se fotografiaban los cristales congelados. Este experimento, en particular, permitió establecer el poder de las palabras. La vibración de palabras amables, por ejemplo; según él, tienen un efecto positivo en nuestro mundo, al contrario de las palabras imperativas.

cientificaAl respecto, la científica y museóloga, encargada del desarrollo y producción de exhibiciones científicas y académicas de la Dirección de Extensión de la Universidad Austral de Chile, Marta Cerda, mencionó la importancia vital del agua en todos y cada uno de los procesos biológicos y fisiológicos para todos los seres vivos en el planeta.

No hemos terminado de explorar la belleza de la diversidad biológica de nuestro planeta ni hemos valorado exactamente la función del agua en el bienestar y la supervivencia de la humanidad. Sin embargo, hemos comenzado a contaminarla. El agua es el denominador común de la diversidad biológica y constituye un poderoso instrumento de colaboración para generar la vida”.

De acuerdo a Emoto, es un potente agente disolvente que en ramas como la homeopatía de la medicina contemporánea es utilizada además como transportador de nutrientes y de materia.

Como fetos, comenzamos nuestra vida compuestos en 99 por ciento de agua. Cuando nacemos disminuye a 90, y cuando alcanzamos la adultez esa proporción se reduce a un 70%, sin embargo; incluso a una edad senil, el porcentaje de agua en el cuerpo siempre supera el 60 por ciento.